Los fitoquímicos de la cascarilla de cacao podrían prevenir la enfermedad del hígado graso no alcohólico

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Las enfermedades crónicas representan el 71% de todas las muertes a nivel mundial, según la Organización Mundial de la Salud. Los procesos metabólicos disfuncionales en las células producen desequilibrios de energía y estado oxidativo en el cuerpo, lo que conlleva a diversas condiciones metabólicas fisiopatológicas. La obesidad, la resistencia a la insulina, la diabetes tipo 2, la hipertensión, la hiperlipidemia y el síndrome metabólico son las enfermedades metabólicas crónicas más comunes. Estas condiciones implican el desarrollo de la enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA), un trastorno caracterizado por la deposición excesiva de grasa en forma de triglicéridos en el hígado (esteatosis). Se estima que la prevalencia mundial actual de EHGNA es del 24%. Estas enfermedades podrían prevenirse a través de la nutrición y los hábitos dietéticos apropiado. El factor de crecimiento  fibroblástico 21 es una hormona que controla los procesos metabólicos críticos, debido a sus efectos positivos sobre el metabolismo de los lípidos y la glucosa. Esta hormona se ha convertido en un objetivo terapéutico prometedor para las enfermedades metabólicas.  La hormona tiene la capacidad de aumentar la utilización de grasa y el gasto de energía, estimula la oxidación de ácidos grasos, reducir los niveles de triglicéridos hepáticos y mejorar la tolerancia a la glucosa y la sensibilidad a la insulina. FGF21 también puede proteger de la lipotoxicidad del hígado graso no alcohólico.

La cascarilla es el principal subproducto del procesamiento del cacao (12-20% de la semilla de cacao) eliminado del grano durante el proceso de tostado, produciéndose aproximadamente 700 mil toneladas al año.  El artículo “Phytochemicals from the Cocoa Shell Modulate Mitochondrial Function, Lipid and Glucose Metabolism in Hepatocytes via Activation of FGF21/ERK, AKT, and mTOR Pathwaysdel grupo Agrifood del CIAL y de la Universidad de Illinois, demuestran que los principales fitoquímicos de los subproductos del cacao, especialmente el ácido protocatéquico, pueden desencadenar la señalización de FGF21 y atenuar la inflamación, el estrés oxidativo, la acumulación de lípidos y la intolerancia a la glucosa en los hepatocitos. La utilización de subproductos del cacao como fuente de fitoquímicos biológicamente activos puede considerarse como una estrategia sostenible para la promoción de la salud o la prevención de la enfermedad del hígado graso no alcohólico.